Artículo La Verdad de Murcia 09-07-2019 “¿Tenemos los políticos que nos merecemos?”

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16 mayo, 2019
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Artículo La Verdad de Murcia 09-07-2019 “¿Tenemos los políticos que nos merecemos?”

El barómetro del CIS de mayo de 2019 señalaba que 27,8% de los españoles consideraba a los políticos el principal problema del país, muchos se consuelan con la manida frase “tenemos los políticos que nos merecemos, los hemos elegido nosotros”

Personalmente creo que esto no es así, tenemos los políticos que nuestras estructuras democráticas, concretamente los partidos políticos, nos permiten tener. La democracia no ha penetrado en ellos, ni siquiera los partidos de la “nueva política”, han demostrado la convicción y la determinación necesaria para abrirse a la sociedad.

Como decía Bruto: <<Es bien sabido que la humildad es una escala para la ambición incipiente, desde la cual vuelve el rostros el trepador, quien una vez en el peldaño más alto, desdeña la escala dándole la espalda, mira las nubes y desprecia los humildes escalones que le encumbraron>>.

Nuestros políticos cuando están en los peldaños de abajo, proponen todo una serie de reformas necesarias para regenerar la política: limitación de mandatos, primarias abiertas, circunscripciones uninominales, debates, etc., pero una vez arriba, el brillo del poder tapa todas sus promesas. Su concepto patrimonialista de la política se manifiesta en su forma de ejercer el liderazgo, su control es tan absoluto que perfectamente podrían decir aquello de “el partido soy yo”, valoran más la adulación y la obediencia de sus colaboradores que el mérito y la capacidad que hayan demostrado.

La consecuencia inmediata es que en política no están los mejores y, por tanto,no valoran el poder de las ideas ni tienen discursos coherentes, sus estrategias son tan de “regate corto” que son capaces de contradecirse en un mismo discurso. La incoherencia es tan manifiesta, que dudo si es producto de su incapacidad o poseen un grado de inteligencia, aunque sea para el mal, que les lleva a despreciar la nuestra. Ellos no piensan como Abraham Lincoln que <<NO se pueda engañar a todo el mundo todo el tiempo>>.

Estos días hemos comprobado como el PSRM, entre otros, criticaba con razón la imagen sucursalista que Ciudadanos está dando a la hora de negociar los pactos en nuestra comunidad. Por si esta sensación no era suficiente, hace unos días estuvo aquí Fran Hervías y, lejos de desmentirla, parecía deseoso de demostrar donde está el poder.

 

Pocos días más tarde, durante la composición de los ayuntamientos, resulta que la autonomía que ellos reclamaban para los interlocutores regionales de Ciudadanos a la hora de negociar el inquilino de San Esteban, se la niegan a Ana Belén Castejón, y le abren un expediente sancionador por su indisciplina.

En Cartagena, como en Barcelona y en muchos otros lugares, la elección no es entre lo correcto y lo incorrecto, sino entre lo malo y lo peor. El sistema de partidos que ha sucedido al bipartidismo imperfecto, es difícilmente gobernable, sólo desde la coherencia, la razón y una auténtica vocación del servicio público se pueden abordar sus desafíos.

Es impresionante ver a Pedro Sánchez, del “no es no”, pedir para sí lo que le negó a Rajoy, apelando al mismo sentido de Estado que él no tuvo; a Rivera vetar a un PSOE con el que  pacto 150 puntos, no porque no sea positivo moderarlo, sino porque en este momento es más eficaz la confrontación en su estrategia de sustituir al Partido Popular; o a los dirigentes del PP de Murcia argumentar que los murcianos han votado mayoritariamente centro-derecha, por lo que van a formar un gobierno reformista-liberal, y yo me pregunto, ¿A quién van a reformar después de 24 años en el poder, a ellos mismos?Lo de liberal merece un artículo aparte.

Estoy convencido que la solución más factible y democrática para todas estas situaciones la constituye establecer una “segunda vuelta”, que permitiría el difícil equilibro entre representatividad y gobernabilidad y, pondría la decisión en manos del único soberano, el pueblo español.

¿Tenemos los políticos que nos merecemos?

¿Tenemos los políticos que nos merecemos?

 

 

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