La Verdad de Murcia 08-01-2019 “La España de los vetos”

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La Verdad de Murcia 08-01-2019 “La España de los vetos”

La Verdad de Murcia 08-01-2019 La España de los vetos

La Verdad de Murcia 08-01-2019 La España de los vetos

El resultado de las elecciones andaluzas inaugura un nuevo sistema de partidos caracterizado por Sartori como “pluralismo polarizado”, un sistema que presenta muchos peligros a los que hay que añadir la incapacidad de los partidos políticos españoles para respetar al adversario. Cuando aún no hemos sido capaces de decidir si nuestra democracia debe albergar en su interior partidos que propugnan su destrucción e incluso la de España, algunos representantes políticos han propuesto vetar partidos absolutamente democráticos.

Si la crisis del 2008 está en el origen de este cambio de sistema de partidos, la “superioridad moral” de la izquierda es la que explica el creciente uso del veto ante el discrepante. El arrinconamiento del Partido Popular que pretendía Zapatero cuando propuso el “Pacto del Tinell” supone el inicio de este tipo de políticas que pretenden deslegitimar a partidos que son perfectamente democráticos, pero que no coinciden con el pensamiento único que se autodenomina “progresista”.

El recibimiento que ha tenido VOX entre la izquierda política y mediática supone una muestra más de la doble vara de medir a que induce dicha “superioridad moral”.

Cuando después del 15 Mciertos líderes del entorno de la extrema izquierda aprovecharon para crear Podemos, un partido comunista que aspira a tumbar el régimen del 78, que apoya a separatistas y homenajea a terroristas, algunos sectores de la izquierda lo vieron como algo refrescante y positivo, ignorando el claro peligro que supone para la democracia blanquear sus excesos.

VOX no ha planteado ninguna idea que pudiera chocar con la Constitución que no esté dispuesto a cambiar utilizando los cauces que ésta prevé en su articulado, sin embargo Podemos se muestra compresivo con el golpismo catalán que pretende acabar con la nación española saltándose las leyes y utilizando la violencia si es necesario.

Precisamente en este sentido no he escuchado a ningún dirigente de VOX defender la violencia como arma política, lo que está en el ADN de destacados representantes de Podemos que la justifica y la alienta, como hemos podido comprobar recientemente en Andalucía cuando alentaron a sus huestes a tomar la calle porque no le gusto el resultado de las urnas.

 

La única solución para un sistema de partidos polarizado es un pacto en el centro que margine los extremistas, pero el veto inicial del PSOE de Zapatero y Sánchez al Partido Popular, que tiene su máxima expresión en el “No es No”,imposibilita este pacto.

Por otra parte, Ciudadanos mantiene un veto totalmente justificado ante Podemos, un partido comunista que es abiertamente antisistema, es decir, antidemocrático, lo que impide un pacto Ciudadanos-PSOE-Podemos, a la vez que mantiene un veto preventivo ante VOX, en este caso por motivos electorales, pero que también imposibilita un pacto de centro-derecha.

El panorama que se nos presenta en España dibuja una preocupante situación de ingobernabilidad, a la que sólo puede poner remedio un Ciudadanos consciente de que sus votos provienen de un centro derecha cansado de la corrupción y la debilidad ante los golpistas catalanes, y no de un posicionamiento más a la izquierda del Partido Popular, o un triunfo de la otra “alma” del PSOE.

Asustar a los españoles agitando el fantasma de la ultraderecha o de Franco no va a ser suficiente para contrarrestar el hartazgo de una administración sobredimensionada que incluye un exceso de privilegios para la clase política; unos impuestos, que en contra de lo que dice la extrema izquierda, ya son progresivos, pero sobre todo, son excesivos; una inmigración ilegal que plantea un montón de problemas que lo políticamente correcto no esconde y el “buenismo” no soluciona y una debilidad ante el golpismo separatista que deja entrever los problemas que cierta parte de la izquierda tiene con lo español.

O la izquierda aborda estos problemas que son de todos, independientemente de su ideología, o no les va a quedar otro consuelo ante la derrota que su gran “altura moral”.

 

Artículo La Verdad de Murcia 08-01-2019

Artículo La Verdad de Murcia 08-01-2019

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